Orisel Gaspar. Cuarteta y décima cubana.
El folklore muestra la esteticidad de los pueblos, su ingenio e inventiva, los modos psicológicos. En el se recogen las características nacionales, se conocen así pensares, amores, goces y dolores, sátira y picaresca, carencias y protesta, afirmación patriótica y social, supersticiones. En este sentido el folklore es un indicador de la cultura y el desarrollo de los pueblos, marca sus desvíos y sus sapiensias.
En la foto Orisel Gaspar en Soy la linda melodía (espectáculo en cuartetas y décimas habladas y cantadas)
Como en otros paises del mundo la creación popular cubana se desborda en alegría, originalidad y fuego, en riqueza lírica, social, filosófica, histórica. La cuarteta y la décima son las formas literarias escogidas por el pueblo cubano para su extensión poética. Ambas llegaron al pais con los colonizadores españoles. La cuarteta es la copla española rimada, de cuatro versos, cantada. La décima como expresión "culta" llegó más tarde, con el poeta alfabetizado. Cuando nuestro pueblo, el campesinado sobre todo, la conoció, dominó la décima, cantada por su aire, por su tonada, creada en Cuba. La décima arraigó y floreció poderosa y renovada en la poética folklórica cubana. Con los años la cuarteta fue incorporada a la guaracha, a la rumba, al son montuno.
La décima se cantó por los siglos en los campos de Cuba. Anónimos poetas lanzaron al viento millones de décimas y cuartetas que luego fueron aprendidas por pura simpatía y pasión. Habiéndolas conocido en campos varios, en distintos pueblos, de boca de cantores o de aficionados al campo, o en el hogar paterno, las trasmitieron a su vez a sus hijos, amigos, vecinos.